¡Compra Aceite de Oliva en Argentina!
En el mundo existe una plétora de diferentes marcas de aceite de oliva, de diversos países, como de España, Argentina, e Italia. Mucha gente piensa que todos los aceites de oliva son casi igual y que no importa cual compran. Pero esto no es cierto. Las diferentes marcas usan varios tipos de olivas, que dan un sabor en único, y también tienen un impacto distinto en la economía mundial. En mi opinión, es mejor comprar aceite de oliva de Argentina porque cuesta menos que aceite, por ejemplo, de España, porque tiene un sabor muy rico, y porque la economía de aceite de oliva en Argentina necesita más apoyo que la economía en otros países.
Para el consumidor común, el argumento más irresistible es la cuestión de precio. Cada consumidor quiere comprar los productos más saludables y sabrosos para ser también socialmente responsable. Pero, en realidad, estas razones no valen nada si uno tiene un presupuesto pequeño. El otro día, yo visité al supermercado para encontrar algunas marcas de aceite de oliva. De España, encontré las marcas de Carbonell, Goya, y Sensat. Para Carbonell, tenían una lata de 24 oz para $11.99 (o $.50 cada oz). Para Goya, tenían una botella de 8.5 oz para $4.85 (o $0.57 cada oz). Para Sensat, tenían una botella de 17 oz para $11.59 (o $0.68 cada oz). En resumen, las marcas de aceite de oliva que encontré de España variaron entre $0.50 y $0.68 para cada oz de aceite. De Argentina, encontré las marcas de Mazzola, Lira, y La Puerta. Para Mazzola, tenían una botella de 17 oz para $5.99 (o $0.35 cada oz). Para Lira, tenían una lata de 128 oz para $27.15 (o $0.21 cada oz). Para La Puerta, tenían una botella de 17 oz para $11.95 (o $0.70 cada oz). En resumen, las marcas de aceite de oliva que encontré de Argentina variaron entre $0.21 y $0.70. Aunque el más caro de Argentina y el más caro de España tienen más o menos el mismo precio, el más barato de Argentina cuesta menos de la mitad del más barato de España. Obviamente, en general, el aceite de oliva de Argentina es menos caro que otros países, como España.
Cualquier cocinero también necesita mirar al sabor del aceite antes de comprarlo porque el sabor del aceite cambia drásticamente el sabor del plato final. Normalmente, el sabor del aceite depende en el olivo que se usa para fabricarlo. En Argentina, según Made in Argentina, un sitio web dedicado a enseñar al mundo lo mejor de la economía de Argentina, se usa seis diferentes tipos de olivas. Los cuatro más comunes son el olivo de Arauco, Picual, Arbequina, y Farga. El olivo de Arauco viene de la provincia de La Rioja y es puro argentino. Se describe como el “malbec” de olivas. Este olivo tiene un “excelente sabor, textura, color y aroma” (Made in Argentina). El olivo de Picual es una de las variedades más conocidos del mundo. 20% del aceite de oliva producido en el mundo usa el Picual. Produce un aceite “muy estable, de color verde, y con un sabor picante muy bien acentuado” (Made in Argentina). El olivo de Arbequina es muy pequeño y aromático y tiene un sabor muy concentrada. Produce “aceites frutados, entre verdosos y amarillos, con aromas a manzana y almendra fresca suaves y dulces. Amargan y pican muy poco, presentando una gran suavidad” (Made in Argentina). Finalmente, el olivo de Farga tiene una personalidad marcada que depende mucho de la premura de la cosecha y un sabor agradable y fino. “En boca recuerda el sabor de la cáscara de manzana verde y la almendra fresca” (Made in Argentina). Con todos estos diferentes sabores, el cocinero puede encontrar un aceite sabroso para cada gusto independiente.
Para mí, la razón más importante para comprar el aceite de Argentina es mi responsabilidad social, o mejor dicho, mi responsabilidad a la economía mundial. Aunque durante la historia, España ha sido el mayor producidor de aceite de oliva, en años recientes Argentina ha surgido en este mercado. “La producción nacional de aceite de oliva se encuentra actualmente en expansión como consecuencia del aumento del consumo interno, de las sequias imperantes en los últimos anos en los principales países productores y de la promoción que recibe el sector olivícola por medio del sistema de diferimiento impositivo” (José Luis Marginet Campos). Argentina empezó a producir el aceite de oliva en los años 1930 por causa del disminuyo de producción en España, debido a la Guerra Civil. En 1965, aun sin tecnologías adecuadas y con las formas agriculturas tradicionales, había más de 4.600.000 plantas de olivos cubriendo el país. Hoy en día, Argentina es el principal productor de aceite de oliva en América del Sur, produciendo aproximadamente 41.089 toneladas de aceite de oliva. 20.000 toneladas de este conjunto es exportado, casi 50%. El 80% de estas exportaciones van a Brasil, y otro 10% van a los Estados Unidos, Japón, y la Unión Europea. De las 59 empresas de aceite de oliva en Argentina, las principales firmas productoras son Arisco, San Juan de los Olivos, Solfrut, Oleofrut, y Laur División Aceites y Refinerías Tauro, que se localizan en las principales provincias productoras de Catamarca, La Rioja, San Juan, Córdoba, y Mendoza. Las cuatro principales marcas comerciales son Mazzola, Arisco, Lira Oliva, y Cocinero Olivo.
Aunque las empresas de aceite de oliva en Argentina tienen una capacidad junta de producir 62.000 toneladas anuales, hay muchas limitaciones con que luchan. Muchas veces el clima no es conducente a la agricultura productiva. Por ejemplo, en 1997, de las 2.500.000 toneladas de aceite de oliva producidas por el mundo, solo 6.500 toneladas fue de Argentina, por causa del viento fuerte, granizo, y heladas. Pero, el año siguiente, el numero había alcanzado 11.000 toneladas. Además, hay un gran problema con encontrar suficientes materias primas y “la producción suele tener importantes variaciones de un año a otro debido al fenómeno de “vecería” característico del olivo” (José Luis Marginet Campos). También pelean con problemas sanitarias. Por ejemplo, en la provincia de Mendoza y la región sur de San Juan, viven muchas moscas de frutos. Los camiones deben ser precintados y a veces son cargados con un impuesto extra. Por eso, se “limita la industrialización de aceitunas provenientes de otras zonas del país” (José Luis Marginet Campos). Estos obstáculos, junto con la escasez de la tecnología adecuada, dañan a la economía de aceite de oliva en Argentina.
La economía creciente de aceite de oliva en Argentina tiene el potencial para rivalizar con algunos de los otros países, como España e Italia, con su cantidad de posible producción y su crecimiento exponencial. Pero, como no es bien conocido en el mundo aun, no realmente tiene la posibilidad de rendir toda su potencialidad. Comprar aceite de de oliva de Argentina es más barato para el consumidor y tiene un sabor rico para el cocinero, pero también es una buena solución para ayudar a la economía de un país en desarrollo y apoyar a la diversidad de la economía mundial.
Bibliografía
Aceites- Made in Argentina. Made in Argentina, 2010. Web. 14 Apr. 2011.
Marginet Campos, José Luis. "Análisis de la Cadena de Aceite de Oliva." Cadena de Aceite de Oliva. Secretária de Agricultura, Ganadería, Pesca, y Alimentación, 2010. Web. 14 Apr. 2011.